Jared Kushner rechazó que exista un conflicto de interés entre su papel como enviado voluntario de Donald Trump para las negociaciones sobre Gaza y la participación mayoritaria de su fondo Affinity Partners en Phoenix Financial, un grupo financiero israelí con inversiones en empresas vinculadas al suministro militar.
La controversia surgió después de que se identificaran participaciones de Phoenix Financial en al menos nueve compañías relacionadas con las fuerzas armadas israelíes. Entre ellas se encuentra Elbit Systems, uno de los principales fabricantes de armamento de Israel, además de empresas dedicadas a la producción de drones, embarcaciones, componentes de artillería y equipos para vehículos militares.
Kushner sostuvo que Affinity Partners no es propietaria directa de esas compañías ni interviene en las decisiones de compra o venta de Phoenix Financial. También afirmó que la inversión en el grupo israelí es pública y comenzó antes del regreso de Trump a la Casa Blanca.
Phoenix Financial es una institución financiera regulada con sede en Tel Aviv. La empresa administra inversiones, fondos de pensiones y otros activos de miles de clientes, por lo que su participación en compañías proveedoras del ejército israelí se realiza dentro de una cartera amplia y diversificada.
Affinity Partners adquirió una participación cercana a 10 por ciento en Phoenix Financial mediante operaciones realizadas en julio de 2024 y enero de 2025. La firma de Kushner es el mayor inversionista individual del grupo, aunque no mantiene una participación directa en las empresas militares identificadas dentro de la cartera de Phoenix.
El debate se centra en que Kushner ha participado en gestiones diplomáticas relacionadas con Gaza, además de conversaciones sobre otros conflictos internacionales, mientras conserva intereses financieros en una compañía expuesta a sectores vinculados con la defensa israelí. Al no ocupar formalmente un cargo gubernamental, su situación financiera no está sujeta a los mismos requisitos de divulgación aplicables a funcionarios de Estados Unidos.
Kushner aseguró que las críticas no distraerán su trabajo diplomático y defendió que la relación financiera no determina las decisiones de Phoenix Financial ni sus propias gestiones en Medio Oriente.






