Morelos atraviesa una nueva escalada de violencia relacionada con la disputa territorial entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), La Familia Michoacana y diversas agrupaciones regionales. Los hechos recientes incluyen el asesinato de dos estudiantes en Cuernavaca, el homicidio de un militar en Tlaquiltenango, ataques contra civiles y enfrentamientos en municipios del sur y oriente del estado.
La confrontación alcanza distintas zonas de Morelos y ha dejado a la población en medio de agresiones armadas, homicidios y hallazgos de cuerpos. La violencia también ha generado preocupación entre la comunidad universitaria, luego de que dos alumnos de la Preparatoria Número 2 de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos fueran asesinados el 26 de septiembre en la colonia Chulavista, en Cuernavaca.
Cuernavaca, zona de disputa
El doble homicidio ocurrió después de una reunión familiar en el poblado de San Antón. Christian Shamed y Gael, ambos de 17 años, se trasladaron con otros jóvenes hacia la colonia Chulavista, donde fueron atacados a balazos; un tercer adolescente resultó herido.
La investigación mantiene abiertas distintas líneas sobre el móvil. En el entorno de seguridad estatal, el ataque fue relacionado con la disputa entre células de La Familia Michoacana y Los Mayas, grupo también conocido como Los de Siempre, al que se atribuye presencia en Cuernavaca y otros municipios de la zona metropolitana.
La presencia de organizaciones criminales en Morelos también ha sido señalada en reportes recientes sobre seguridad estatal. Además del CJNG y La Familia Michoacana, se mencionan agrupaciones como la Federación Guerrerense, la Federación Morelense, Unión Tepito, Nuevo Imperio y otras células con actividad regional.
Violencia en el sur del estado
En la zona sur, durante el tercer fin de semana de septiembre, fue asesinado el dirigente municipal del PRI en Tetecala de la Reforma junto con otro hombre. El mismo 19 de septiembre, un sargento del 108 Batallón de Infantería murió durante un enfrentamiento registrado en Tlaquiltenango; otro militar y un civil resultaron heridos.
Un día después, Juan Torres Salazar, conocido como El Banda o El Muletas, murió durante un enfrentamiento con fuerzas federales, estatales y municipales en Tlaltizapán. Las autoridades lo relacionaban con investigaciones por secuestro, extorsión agravada y narcotráfico, además de una estructura con operaciones en municipios del sur y poniente de Morelos.
Disputa en la región oriente
En el oriente, municipios como Cuautla, Yautepec y Yecapixtla aparecen como zonas de confrontación entre el llamado Cártel del Pacífico y Unión Tepito. La disputa estaría relacionada con actividades como la extorsión y la venta de drogas, mientras distintos grupos buscan ampliar su control territorial.
La violencia alcanzó también a Tlalnepantla, donde fueron localizados los cuerpos de tres hombres y dos mujeres a la orilla de la carretera federal Xochimilco-Oaxtepec. En Yecapixtla fueron encontrados dos hombres sin vida y, en Temixco, un hombre fue asesinado cuando llevaba a su hija a la escuela.
Los asesinatos recientes reflejan la fragmentación de las estructuras criminales y la competencia por municipios estratégicos de Morelos. Mientras continúan las investigaciones, la población enfrenta las consecuencias de una violencia que se extiende por la zona metropolitana de Cuernavaca, el sur y el oriente del estado.






